Edgardo, el derrotado antes de comenzar

-Entrevistador: ¿Tuvo algún inconveniente para llegar?
-Edgardo: ¡No sabe!... ¡casi me pierdo!, es que seguí de largo. Cuando vi el edificio de la empresa me dije acá no es, me equivoqué de dirección. ¡Semejante edificio! ... es imponente... yo hace rato que no tengo suerte. ¡Qué me iba a imaginar que era una empresa tan grande!... seguro que ya tienen un candidato con más antecedentes (lo que no dijo fue que estaba seguro que lo llamaron para cubrir apariencias, y que con seguridad el puesto ya estaba designado para un acomodado puesto a dedo).
-Entrevistador: Cuénteme un poco de su historia.
-Edgardo: ¿Mi historia laboral? Y... está ahí... en el curriculum que mandé, muchos antecedentes no tengo. ¡Yo no sé que le parecerá! ... a mí me preocupa un poco, ¿y si me piden algo que no sé hacer, o que no tengo experiencia?
-Entrevistador: Pero nuestra propuesta, Edgardo, es un programa para jóvenes profesionales sin experiencia laboral.
-Edgardo: Sí, sí ya leí que es una pasantía, pero... ¿vio cómo está la universidad?, ¡yo no sé si estoy bien preparado!
-Entrevistador: Acá estoy viendo su rendimiento académico...
-Edgardo: Sí, claro si mira el promedio, fue 8,75 y me dieron el diploma de honor; además la fundación Xontex me designó "la promesa del año'95", pero eso fue cuestión de suerte ¡Cómo serían los otros candidatos!...
-Entrevistador: Pero... ¿y los idiomas?
-Edgardo: Bueno, hablo alemán, inglés y portugués. Pero espere... ¡habría que ver!... El alemán lo hablo porque mis padres son alemanes y en casa se usa ese idioma todo el tiempo. Usted pensará que porque viví en Bremen cuando era chico y terminé la secundaria allá, en Alemania; pero... a lo mejor un egresado del Goethe Institut lo habla con más propiedad. Y el portugués... está bien, el Instituto Luso-Argentino me dio la beca al mejor estudiante y me mandaron a perfeccionarme a Portugal... pero porque no había muchos postulantes... que sino... ¡qué voy a ganar!... el inglés no, ahí estoy bien, lo estudié muchos años, en los mejores institutos, pero no hay que fiarse... si un día me toca hablar con un norteamericano de... ¡Iowa!... ¿y si por ahí tiene un acento raro o algo así y entiendo algo mal? ... ¿Se imagina qué papelón?...
-Entrevistador: ¿En qué puesto se imagina?. Le propongo que se relaje y fantasee un poco.
-Edgardo: Y... qué quiere que le diga... en fin... yo soy ingeniero industrial; muy bien dónde puedo estar no sé.
-Entrevistador: Bueno no digamos ahora, pero... ¿qué se imagina haciendo dentro de cinco años?
-Edgardo: ¿…?
-Entrevistador: ¡Ánimo, hombre! ¡Arriesgue un poco!
-Edgardo: ¿La verdad? ¿Le digo? ... yo le digo.. Si me toman... ¡capaz que dentro de cinco años todavía estoy sacando fotocopias y sirviéndoles café!
Me hizo reir, no se quien es capaz de hacer algo asi....pero un aplauso para el escritor, clap clap clap!!!